sábado, 24 de octubre de 2009

¿Lectura y televisión son incompatibles?

Indudablemente, la televisión ocupa una parte importante del tiempo de la mayoría de los niños. Está claro, también que la excesiva dedicación a la televisión resta tiempo a la lectura, a la relación libre y personal con los lbros. Sin embargo, ante los niños no deberíamos plantear ambas como actividades contrapuestas sino como actividades distintas. Las dos pueden ser propuestas atractivas para el tiempo libre, en su medida, a su tiempo.
Los padres tienen un papel fundamenal en las costumbres de los niños en relación con la televisión. Con frecuencia, las propias familias son responsables del exceso de televisión en el hogar. Los padres deben ser un guía para seleccionar (enseñar a elegir calidad), interpretar (discernir realidad y ficción), regular los tiempos dedicados a la televisión (apagar y buscar otra actividad) y establecer posibles puentes con los libros (descubrir la misma historia de una película en un libro, conocer aventuras semejantes en los libros, ampliar o aclarar información de un documental...).
Una de las claves en favor de la lectura estará en la buena planificación del tiempo libre de los niños, reservando siempre momentos para la lectura y disponiendo las condiciones adecuadas para recrearse con los libros. La lectura requiere silencio, concentración: necesita de una disposición mental activa y distendida a la vez, preparada para el disfrute. Para la lectura es necesario tener libros atractivos al alcance y poder contar con el apoyo de los adultos para resolver dudas, para compartir los momentos más interesantes o para prevenir dificultades. Si no se dan estas circunstancias, será difícil que la lectura ocupe un espacio preferente en el ocio de los niños.
En todo caso, la mejor manera de que los niños y las niñas dediquen más tiempo a la lectura haciendo de ella una actividad apetecible, imprescindible, emocionante. Y este descubrimiento es difícil que los niños puedan hacerlo solos de forma espontánea. Desde la familia se puede ayudar a establecer una relación especial, de privilegio, con los libros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario